Tenemos que ayudar a María y a su familia para que no se queden en la calle

María, nuestra vecina , compañera muy activa y luchadora de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y de la Asamblea Popular de Colmenar Viejo recae una orden de desahucio nada menos que de Bankia para el próximo miércoles 3 de octubre. El caso de María es bastante atípico porque ella ha actuado con mucha celeridad,   el mismo día que se quedó sin trabajo propuso al banco renegociar su deuda para seguir abonando una cuota menor. Sin embargo, Bankia actuó  sin contemplaciones y no accedió a que María pudiera seguir pagando puntualmente como venía haciendo.
Esta semana el banco aún no ha respondido tampoco a la dación en pago ni al alquiler social solicitado, demuiestra que  quiere además de su piso engullir  las dos viviendas de las familias que la avalaron. Eso es precisamente lo que más le duele a María, que esta entidad  pretenda condenarla a la exclusión social de por vida no sólo  a ella sino también a las personas que la quieren y que también confiaron en la Bankia estafadora.
A pesar de todo, a  María le quedan fuerzas para gritar contra la injusticia que Bankia quiere acometer contra ella como lo ha hecho en favor de otros afectados por hipotecas en Madrid. Por eso si antes no recibe novedad sobre la dación en pago o el alquiler social solicitado, pide ser acompañada por las personas que puedan presentarse en la calle Mariano Prados el miércoles a las 9.00 de la mañana. María quiere que concurra el mayor número de personas para hacer visible el drama que  viven de forma anónima y a diario dos personas o familias en el pueblo de Colmenar Viejo..
¡Juntos podemos!

Mesa para la ILP en Patones el 7/10/2012

El domingo 7 de octubre, miles de mesas inundarán las plazas del estado para llegar al medio millón de firmas que paralicen este sangrante hecho que son los deshucios. Quedarte sin casa y con la deuda generada por la burbuja, la especulación, la usura y la avaricia, no es justo. Cada día se desahucian 517 viviendas; 517 familas expulsadas de la vida, arrojadas a la marginación social, económica, cultural. Nunca más volverán a tener las mismas oportunidades que los demás. Luchemos. Merece la pena. Son Dolores, Jose Antonio, Gema o Isidro, son personas cercanas que hemos tocado, abrazado, animado a pelear, a no bajar los brazos, a seguir de pié. Les hemos acompañado en los momentos difíciles y en las jornadas de triunfo y alegría. Luchamos por ellos y por todos , porque en este país la vida sea digna, plena; porque en este pais, la justicia y la igualdad sean los valores que nos dominen.

El domingo 7 de octubre, a las 12:00 hora , en Patones de arriba, este grupo de personas de la asamblea de Torrelaguna que pertenecen a stop desahucios del 15 M Sierra norte , va a instalar una mesa de recogidas de firmas, con la esperanza de que nunca, nunca más, tengamos que asistir al expolio económico y patrimonial de nuestros vecinos.

Ibercaja quiere desahuciar a Isidro, vecino y agricultor de Almoguera

IBERCAJA QUIERE DESAHUCIAR A ISIDRO, AGRICULTOR JUBILADO Y VECINO DE ALMOGUERA.

Parece que las noticias de los medios de comunicación y los telediarios de las cadenas televisivas ya no recogen como antes los desahucios de familias por impagos hipotecarios. Quizás sea porque cuando algún acontecimiento se convierte en demasiado habitual, deja de formar parte de la agenda informativa, marcada siempre por la imperiosa actualidad.

Según el CGPJ, el primer trimestre de 2012 marcó un nuevo y alarmante registro histórico con 18.424 lanzamientos, término con el que se denominan los desalojos forzosos de viviendas, y el número total desde 2008 ya asciende a 185.140. Sin embargo, según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, estas cifras no reflejan el total de desalojos que se realizan en el estado español. Los últimos datos proporcionados por el CGPJ nos informan que hasta ahora no se habían contabilizado los lanzamientos ordenados por juzgados de primera instancia en las localidades en las que no existen los servicios comunes de notificaciones. Por lo que, si sumamos las dos cifras, nos encontramos, que sólo en el primer trimestre de 2012, se han ejecutado 46.559 desalojos en el estado español.
En estos tres meses de lo que va de año, el número de ejecuciones hipotecarias iniciadas ascienden a 24.792 , el tercer peor registro desde que estalló la crisis, con un incremento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior, desmintiendo algunas voces que sostienen que las ejecuciones estaban disminuyendo.

Aunque las cifras son escalofriantes, detrás de los números y los datos, se esconden verdaderos dramas humanos. Historias desposeídas de derechos básicos, familias abocadas las más de las veces a un camino sin retorno.
Es el caso de Isidro y su hijo, una familia de Almoguera, Guadalajara, cuya triste historia está aderezada por una concatenación de circunstancias dónde lo que resulta más palpable es la injusta y deleznable actuación de IberCaja, que alega no haber podido ponerse en contacto con Isidro.
Isidro tiene 68 años y ha sido agricultor toda su vida. Pero su pensión apenas pasa de los 600 euros mensuales. Sus palabras suenan sinceras, y se transluce un dolor hondo que rezuma por su piel, curtida por el sol y por el viento. Apenas pudo ir a la escuela, pues desde los cuatro años le llevaba su padre al campo a trabajar la tierra.

Con tan sólo once años cultivaba remolacha y el maestro le echó de la escuela porque no iba a clase más que de vez en cuando. Gracias a la solidaridad de un amigo, aprendió a leer y a escribir en las noches de invierno al calor de la lumbre. Y aunque sólo pudo aprender unas cuantas reglas básicas, nos relata su historia con una claridad que sobrecoge y con un sentimiento de humildad que enternece.


Para él, todo empezó cuando su mujer enfermó. Un cáncer de colon se la llevó después de una larga y dolorosa enfermedad de más de cuatro años. Isidro recuerda su valentía, cómo apenas se quejaba mientras se le iba la vida por todas partes, mientras ella les animaba a seguir adelante a él y a su hijo. Su único hijo, al que hoy intenta también ayudar a salir de una honda depresión que vino poco después. “¡Yo nunca hice mal a nadie!”, se lamenta, “y ahora me quieren quitar la casa, lo único que me queda”.

Y es que Isidro tiene días difíciles por delante. El próximo 29 de Octubre, por la mañana, IberCaja pretende desalojarle de su vivienda habitual en Almoguera. Esa casita de protección oficial que les trajo la fortuna de entonces está ya adjudicada a la inmobiliaria de Ibercaja.

Repite muchas veces que no entiende bien las cosas de papeles, que un día delegó en su hijo cuyo negocio se vino abajo con la crisis, y una profunda depresión le arrastró al abismo y al silencio. “Yo no fui consciente de lo que estaba pasando. El día que me enteré fui corriendo al banco. Salí llorando de la oficina, dónde me trataron muy mal y me acusaron de no haber resuelto las cosas a tiempo. Desde que murió mi mujer mi refugio es mi huerta y mis gallinas. Estoy desesperado, no sé cómo ha podido pasar esto”.

Pero lo cierto es que la deuda impagada de la hipoteca se aproxima al saldo depositado en su plan de pensiones, y el banco atendía, después de fallecida la mujer de Isidro y durante varios años, la prima de la póliza del seguro de vida con el que se hubiera cubierto el capital pendiente del préstamo hipotecario. Una historia dónde la sin razón no deja lugar a la cordura.

Campaña de presión social en apoyo a Isidro y su familia

El próximo día 29 de Octubre a las 11 y cuarto de la mañana, en Almoguera, Guadalajara, está previsto el desahucio de Isidro y su hijo. Se trata de un hombre mayor que tiene a su cargo a su hijo, mayor de edad sin recursos y al parecer con problemas de salud.

La entidad bancaria es ibercaja, en concreto la oficina que está en Mondéjar, calle gascón nº 2 y el teléfono es 949-385059. El correo electrónico es 2085.7656@ibercaja.es. El fax 949385037

La situación de esta familia es terriblemente triste, pues van a dejar a una familia en la calle. Pero aún hay esperanzas, por eso es muy importante parar el desahucio, pues ganar tiempo supone, además de no dejar a esta familia en la calle, la posibilidad de buscar fórmulas para intentar conseguir que la entidad bancaria restituya la vivienda a su propietario, Isidro.

En el proceso se han sucedido una serie de irregularidades tan penosas como injustas. La deuda reclamada es pequeña, tan sólo 19.900 Euros, siendo esta cantidad el total pendiente de la hipoteca, más los intereses y costes de prcedimiento, que no la deuda real de la hipoteca, que si hubiera seguido su curso normal supondría como máximo unos 10.000 euros. Nos consta también que sobre la hipoteca existía un seguro de vida, que si Ibercaja lo hubiera reclamado, hecho que tendría que haber hecho pues la beneficiaria del seguro era Ibercaja y es obligación de la entidad bancaria reclamar el pago a la entidad aseguradora, habría cubierto y cancelado la hipoteca en un 50% o incluso en el 100%.

El contexto dónde se suceden los impagos se produce a raíz de la muerte de la mujer de Isidro. El hijo queda sólo en la vivienda durante unos años, después de la muerte de la madre, y aunque recibe citaciones certificadas tanto de la entidad bancaria como del juzgado, las firma, pero no las atiende, todo debido a sus problemas de salud. Pasa el tiempo y cuando el padre vuelve a la vivienda y conoce la situación ya es demasiado tarde. Su vivienda habitual ha sido adjudicada a la inmobiliaria del banco y por más que nos consta que la juez ha intentado localizarle para que se persone en la causa, ya ha dictado la orden de desahucio, por lo que la situación es sumamente complicada.

Rogamos la máxima difusión tanto a la historia de Isidro como a la campaña que consiste en que todos los lunes llamemos a la oficina de Iberca o mandemos un fax o un correo electrónico  el texto que os adjuntamos. La campaña comienza este lunes 17 de septiembre así que a por ellos Ibercaja tiene que ver que Isidro y su familia no está sola y que  ¡Juntos podemos!

Modelo de carta para Ibercaja de Almoguera

El número de la oficina bancaria es 949385059 y el fax 949385037. El correo electrónico es 2085.7656@ibercaja.es

Las mudanzas no son para el verano

Eran las 13:00 horas del domingo 26 de agosto cuando llegó un correo urgente de una compañera de Colmenar. En él relata cómo una familia del municipio está recibiendo amenazas que hacen peligrar la integridad física de sus miembros y que el lugar donde viven es tan insoportable y el miedo tan atroz que se van a mudar. Y nos piden ayuda.
Vayamos por partes y empecemos por el principio, porque que se sepa aún no somos una empresa de mudanzas.
Dolores, vive con su hija y con sus dos nietos menores de edad desde finales de junio en una casa  del IVIMA que han ocupado, a la que llegaron huyendo de otra vivienda (también del IVIMA) en la que tenían amenaza de desahucio. Es por esa amenaza de desahucio por lo que se ponen en contacto con nuestro grupo. El caso es que al abandonar la casa, pensamos que ellas habían resuelto el problema “a su manera” y que nuestro trabajo había terminado. No estamos en esto para juzgar las acciones de las personas afectadas, si no para luchar contra esta lacra injusta que son los desahucios.
Pero, como puedes imaginar, no acaba ahí la historia, el nuevo hogar no es un lugar tranquilo precisamente y se encuentran con la compañía de un vecino agresivo y violento que actúa contra ellas ya que la casa que ocupan era objetivo codiciado de este angelito y sus colegas. Añado trascripción literal de alguno de los hechos relatada por las compañeras:

Las mujeres viven una situación muy crítica, asustadas, con una pequeña que ya ha sufrido un ataque de ansiedad…Entran en el patio, con palos y les insultan, les tiran piedras a las ventanas, las increpan también con soeces…” El cabecilla de esos hombres ha cumplido condena por asesinato, siempre ha sido un tipo conocido como animal peligroso” según fuentes del barrio. La señora mayor, Dolores, anoche lloraba y decía que se quería volver al piso anterior donde recibieron la orden del desahucio pero que no se atrevía ni a salir a la calle. Según ella, han llamado varias veces a la policía que se muestra receptiva con ellas y se ofrece a acudir cuando lo necesiten pero… no pueden hacer nada si no les pillan in fraganti.
Los nietos, de 6 y 2 añitos  tienen que crecer, comer, jugar, dormir. Miran asustados y tristes lo que pasa a su alrededor. La niña dice a veces:”tengo miedo, tengo miedo que un señor que tiene tatuajes y un palo, me haga daño”. El niño,  no sabe ponerle palabras pero está asustado, con ojos tristes.

 

Es en este marco de imposible convivencia donde decidimos apoyar. Pero ¿Cómo hacerlo un domingo de agosto a mediodía? A las 13:20, ya se han mandado los primeros correos. Como estamos participando en una reunión en Internet  estatal vía mumble, nos atrevemos a comentar lo que está pasando. La asamblea de Villaverde, sube a su blog una petición de ayuda. Ellos y “desahucios today” estuvieron en Twitter anunciando la acción que íbamos a realizar.  A las 14:15 los teléfonos arden, las redes sociales están a tope y la noticia llega hasta los compañeros de legal que están atentos por si es necesario apoyar. Quedamos a las 17:30 en el domicilio de la familia y se presentan en el mismo, 12 activistas de Manzanares, Soto, Torrelaguna, Colmenar y Torremocha provistos de furgonas y de  buenas manos. Y más que hubiéramos sido si hubiera habido tiempo. Se reparte el trabajo: mientras una persona de Torrelaguna atiende a los menores, los demás llenan las furgonetas de los múltiples enseres que os podéis imaginar que tiene una familia. Objetos sin embalar, lavadora, frigorífico,  metidos con la urgencia de los gritos, insultos y provocaciones que escupe el angelito de enfrente a modo de ánimo mundancero. Alguien llama a la guardia civil, acuden, pero poco pueden hacer. Cuando se van, el angelito sale a la escena de nuevo, esta vez a repartirse con sus colegas las habitaciones de la casa que va a dejar Dolores. Se hace un primer viaje al nuevo destino. Una compañera de Manzanares se queda con Dolores en la vivienda “chunga”; cierran con cerrojos. Son apedreadas.
En el nuevo domicilio algún vecino llama  a los guardias. Vienen de nuevo. Los mismos de antes. No entienden nada. Se les explica la verdad. Marchan, imagino que flipando y maldiciendo por las cosas que tienen que ver.
La mudanza ha terminado. No creáis, no todo es de color rosa. Hay que trabajarse a los vecinos que están cabreados con Dolores y su familia. En la casa donde viven va a ejecutarse un desahucio y los necesitamos. Aunque no tienen luz (les dejaron unas linternas), se encuentran seguras y ven algo de esperanza y un poquito más cerca el final del túnel.

A las 22:00 horas llegaban los doce a sus casas reventados, sucios y algunos con presentimiento de agujetas.  Seguro que evaluaron lo conveniente o no de la acción, seguro que se interrogaron más de lo que estás haciéndolo tú, lector. Te invito a responder: ¿Qué hubiera pasado si no hubieran intervenido?

Nota: debido al nerviosismo y a lo acelerado de la acción a nadie se le ocurrió fotografiar o filmar.