Minientrada

Julia muestra la mirada triste y unas ojeras que denotan muchas noches sin dormir. El próximo día 21 de enero ella y su hija se quedan en la calle si no lo remediamos. En los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Manzanares de El Real no han sido capaces de encontrar una solución habitacional para ellas y en los juzgados se han negado a retrasar el desahucio durante unos días para que les diera tiempo a organizarse.
Lo que sí hemos notado, a espuertas, ha sido frialdad, una corriente gélida que empuja de unas dependencias a otras, de unos edificios a otros, de unos interlocutores a otros. Y, cómo no, las puyas de unos políticos que de sangre escarchada cruzan sus manos tan suaves y muertas de inactividad. Hoy ya estamos hartas de conciencias heladas y sabemos que mañana será aún peor, nevará en nuestra sierra y vuestra indiferencia nos quemará.
De ti, de vosotras, de los que ocupáis cargos públicos, de quienes manejáis esos recursos de partidas asignadas a servicios sociales, de los que disfrutáis de asientos apegados a sueldos superiores a la media española, de los que aún no habéis terminado de poneros al abrigo de esa terrible coraza llamada insensibilidad, de todas y todos depende que el derecho a la vivienda se haga efectivo en España.
Desde la PAH Sierra Norte denunciamos de forma crónica la irresponsabilidad y falta de humanidad de las administraciones y poderes públicos que incumplen de forma manifiesta las leyes y derechos más básicos, como es el derecho a la vivienda. Reiteramos que ese derecho se mantiene recogido en el artículo 47 de la Constitución Española, ahora, en un contexto desolador con más de seis millones de personas desempleadas que no pueden proveerse de una vivienda digna y tres millones y medio de viviendas vacías.
Volvemos a reclamar una solución habitacional digna y estable para Julia y su hija, así como de todas las familias que estén en su situación. No podemos consentir que en situaciones tan graves como éstas que se pueden presentar en cualquier familia, los alcaldes y ediles de la comarca, los jueces y los funcionarios de la administración miren para otro lado.